Analectas Lunyu II – wei zheng

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Confucio dijo: “El que gobierna con la virtud es comparable a la estrella Polar, que permanece en su lugar mientras la masa de los cuerpos celestes se vuelve a saludarla”.

Confucio dijo: “En el Libro de la poesía hay trecientas odas, pero el contenido de las mismas puede describirse con una sola frase: no hay ni un pensamiento malvado”.

Confucio dijo: “Si para guiar a los súbditos se usa del poder y para igualarlos de los castigos, el pueblo huirá de éstos per no se avergonzará de nada.
Si para guiar a los súbditos se usa la virtud y para igualarlos los ritos, el pueblo tendrá vergüenza y además será honesto.”

Confucio dijo: “A los quince años mi voluntad se aplicaba al estudio.
A los treinta estaba firme.
A los cuarenta no tenía dudas.
A los cincuenta conocía el Mandato del Cielo.
A los sesenta podía escuchar las verdades sin dificulta.
A los setenta podía seguir lo que mi corazón deseara sin hacer el mal.”

Mèng Yì preguntó en qué consistía la piedad filial. Confucio le respondió que la piedad filial consistía en no ir contra los deseos de los mayores.
Después, mientras Fán Chí le llevaba en carro, Confucio le dijo: “Mèng Yì me ha preguntado en qué consistía la piedad filial y yo le he respondido que consiste en no contrariar a los padres”.
Fán Chí dijo: “¿Y qué habéis querido decir con esto?” Confucio respondió: “Que, mientras viven, hay que servir a los padres con corrección, que con corrección hay que enterrarlos cuando mueren y que, con la misma corrección, hay que celebrar los sacrificios en su memoria”.

Mèng Wû preguntó en qué consistía la piedad filial. Confucio respondió: “Los padres se preocupan con la sola idea de que los hijos puedan enfermar”.

Zîyóu preguntó en qué consistía la piedad filial. Confucio respondió: “ Hoy en día, la piedad filial significa el ser capaz de mantener a los padres, pero a esto llegan hasta los perros y los caballos, que son capaces de mantener a sus mayores hasta un cierto punto. Si, aparte de esto no existe el respeto, ¿dónde estará la diferencia entre el hombre y estos animales?”

Zîxià preguntó sobre la piedad filial. Confucio respondió: “Lo más difícil es la expresión con se practica. ¿Acaso la piedad filial sería tan sólo el que los hijos resolvieran asuntos familiares trabajosos o, que se ofreciera primero a los padres la comida y la bebida cuando las haya?”

Confucio dijo: “Hablé con Huí no me contradijo. Se comportó igual que si fuera tonto. Él se retiró y yo, entonces, examiné su comportamiento, y encontré que se acomodaba perfectamente a mis enseñanzas. Ciertamente que Huí no es tonto”.

Confucio dijo: “Mira lo que hace.
Observa sus motivos.
Examina en qué encuentra descanso.
No puede ocultarse el carácter de un hombre, el carácter de un hombre no puede ser ocultado.”

Confucio dijo: “El que cuida lo que sabe de antiguo y aprende cosas nuevas, podrá llegar a ser un maestro”.

Confucio dijo: “El hombre superior no es una herramienta”.

子貢問君子。子曰:「先行其言,而後從之。」
Zîgòng preguntó cómo era el hombre superior. Confucio respondió: “El hombre superior pone sus palabras en práctica antes de decirlas y después habla de acuerdo con sus acciones”.

Confucio dijo: “El hombre superior es universal y no se limita, el hombre vulgar se limita y no es universal”.

Confucio dijo: “Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso”.

Confucio dijo: “El dedicarse aprendizajes extraños es en verdad dañino”.

Confucio dijo: “Yóu ¿te he de enseñar acaso lo que es el conocimiento? El conocimiento es mantener que se sabe una cosa cuando se sabe y no hacer que se sabe cuando no se sabe”.

 

Zichang estudiaba para obtener un cargo público. Confucio dijo: “Escucha muchas cosas, pon a un lado las dudosas y habla con cuidado de las restantes. Habrá así pocas por las que puedas ser criticado. Observa mucho, aparta lo peligroso y pon en práctica lo demás con cuidado. De esta manera, pocas cosas habrá de las que puedas arrepentirte. Si pocas de tus palabras son criticadas y te arrepientes de pocos de tus hechos, alcanzarás con seguridad un puesto público”.

 

El duque Ai preguntó: “¿Qué hay que hacer para garantizar la sumisión de los súbditos?” Confucio respondió: “Eleva a los rectos y pon a un lado a los torcidos y los súbditos se someterán; eleva a los torcidos y pon a un lado a los rectos y no se someterán”.

Jì Kang preguntó cómo podía hacerse para que los súbditos respetaran a su señor, le fueran fieles y se mostrara diligentes. Confucio respondió: “Si ocupa su puesto superior con seriedad, le respetarán, si practica la piedad filial y el amor fraternal, le serán fieles, si eleva a los buenos y enseña a los incapaces serán diligentes”.

Alguien preguntó a Confucio: “Maestro, ¿por qué no ocupáis un puesto de gobierno?”.
Confucio dijo: “¿Qué dice el Libro de la historia acerca de la piedad filial?” Si practicas la piedad filial, eres cariñoso con tus hermanos y pones en práctica estas cosas en la familia, ciertamente que estarás gobernando”. ¿Hay acaso una sola forma de ocupar un puesto de gobierno?”

 

Confucio dijo: “No sé cómo puede darse un hombre sin sinceridad. ¿Acaso podría andar un carro grande sin lanza en la que enganchar los bueyes o un carro pequeño sin aparejo para caballos?”

Zîzhang preguntó si podía preverse lo que pasaría dentro de diez generaciones.
Confucio respondió: “La dinastía Yin siguió los ritos de la dinastía Xià y puede saberse lo que suprimió y lo que añadió a los mismos. La dinastía Zhou prosiguió los ritos de la dinastía Yin y también puede saberse lo que suprimió y lo que ha añadido. Aunque a la dinastía Zhou le sigan cien generaciones, también podrá saberse lo que pase en ellas”.

Confucio dijo: “Sacrificar a espíritus de antepasados que no son los propios es adulación.
Ver la justicia y no hacerla es cobardía.”

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